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Pic de la Tossa de Juclar (2.699 metros)
Pic del Siscaró (2.637 metros)
La Vall d,Incles era para mí, hasta hoy, una perfecta desconocida. Me habían explicado que era muy bonita y fotogénica, pero jamás había estado en ella. Voy hacia la misma con la intención de ascender a un par de picos de la zona. Voy hacia Puigcerdà, entro en Francia y, posteriormente, en Andorra. Cruzo el túnel d,Envalira y llego a la población de Soldeu. Aquí, en Soldeu, busco la desviación que me ha de llevar hasta la Vall d,Incles. Entro en la misma, una corta pista asfaltada, que se dirije hasta el Pont de la Baladosa. La misma está cerrada a partir de las nueve de la mañana por una valla metálica y la única manera de subir por ella es mediante un pequeño autobús, previo pago de una cierta cantidad. Como yo he llegado antes de esa hora alcanzo el Pont de la Baladosa en poco rato. Estoy a unos 1.850 metros de altura.
Enseguida comienzo el ascenso. Empiezo siguiendo una ancha pista, itinerario marcado con señales amarillas en forma de punto, que pasa justo al lado del Riu de Juclar hasta alcanzar el Estret de Travenc, a 1.915 metros de altura, que es el punto en el que se bifurcan dos caminos. De frente, un sendero sigue en dirección al refugio de Juclar y, hacia la derecha, otro sendero comienza a remontar, por su derecha, el Riu del Siscaró, en busca del refugio del Siscaró. Yo tomo el que va hacia el refugio de Juclar, pensando en regresar por el otro. Atravieso el río mediante un puente, el Pont de Travenc, y llego a una especie de zona de picnic. Es un sendero muy marcado, sin excesiva pendiente, que sube por la parte izquierda del río, el cual baja con bastante caudal formando algunas cascadas.
Voy subiendo entre el bosque hasta llegar, después de una media hora de andadura, a un punto en donde el camino se desvía un poco del río y confluye con un nuevo sendero, sendero HRP, procedente también del refugio del Siscaró. Más adelante reencuentro la torrentera, en un punto en donde se halla ubicado un pluviómetro, y desde el cual, hacia la izquierda parte otro sendero, este GRP, que va hacia el oeste. Yo continúo por el mismo que venía y llego, al cabo de un rato, a las cercanías del refugio de Juclar, situado a unos 2.310 metros de alto, guardado gran parte del año. Detrás del mismo se encuentran los dos Estanys de Juclar, Primer y Segon, el primero de ellos muy grande. Sin llegar al refugio, yo dejo aquí el sendero, que posteriormente cruza entre ambos lagos, y, girando totalmente hacia la derecha, comienzo el ascenso en dirección al Pic de la Tosa de Juclar.
Empiezo a remontar, ahora ya sin itinerario ni camino alguno, una ancha y alta pala herbada que sube directamente hacia el cordal superior de la montaña, por el costado derecho de un sucinto cresterío, al principio sin demasiada inclinación. Más adelante, el desnivel aumenta bastante y voy subiendo poco a poco, con una gran inclinación, progresando sobre verdes zonas de pastos. La subida se me hace lenta y fatigosa y tengo la parte más alta de la vertical y amplia canal siempre a la vista. Finalmente, después de un buen rato de ascensión, alcanzo la amplia cresta que desciende del pico por el sur, justo cerca de un gran hito, el único que he visto desde que dejara el sendero en la parte baja, en una especie de colladito. Estoy a una altura aproximada de 2.590 metros.
A partir de aquí el desnivel decrece y ya puedo observar, aún algo lejana, la cumbre hacia la que voy. Observo también, a mi derecha, la parte alta del valle del Siscaró, con la multitud de pequeños laguitos conocidos como las Basses del Siscaró. También veo la recortada cresta que va desde el Pic del Siscaró hasta la Tossa del Cap del Siscaró, pico que observo algo lejano. Girando hacia la izquierda, encuentro de nuevo trazas de sendero, las cuales voy siguiendo en dirección norte, hasta alcanzar una redondeada antecima, a unos 2.685 metros de altura, para bajar de nuevo un poco a otro collado cercano del cual descienden dos verticales canales hacia la Portella del Siscaró. Cruzado este amplio collado, después vuelvo a subir ya definitivamente hacia la cima. La parte final de la ascensión es por zona de roquedo, sin complicación alguna. Después de 2,15 horas desde mi salida alcanzo la cima del Pic de la Tossa de Juclar (2.699 mts.). Estoy encima de los Estanys de Juclar. Observo la multitud de picos que los rodean y, a mi derecha, las llamadas Crestes del Siscaró, algo complicadas, que van en dirección a los elevados y esbeltos Cilindre y Pic d,Escobes. También puedo observar la complicada cresta que baja hacia el cercano Pic del Siscaró, al que ahora quiero dirigirme.
Cima del Pic de la Tossa de Juclar
Al cabo de un rato me dirijo hacia el mismo. Intento ver la mejor manera de descender hacia la cercana Portella del Siscaró, ya que el recorrido directo entre cimas es muy complicado. Observo las dos canales que bajan hacia este collado, las dos muy verticales. En la primera canal que encuentro el único punto que parece practicable es demasiado vertical. En la segunda, veo una especie de hombro que quizás me permita bajar por el mismo hasta una parte más baja de la canal con algo menos de inclinación. Y es lo que hago. Comienzo a descender por una zona rocosa bastante inclinada pero segura intentando llegar lo más abajo posible de la misma. Sigo bajando, sin demasiados problemas, pensando que quizás no sea necesario ni llegar a la parte herbada central en la que haya más posibilidades de resbalar. Pero llego a un punto en que se pone muy vertical y veo que no puedo proseguir más abajo.
Viendo que la cosa deviene complicada opto por volver a subir un poco para ver si en algún punto puedo ir en dirección a la parte central de la canal. Sin subir demasiado encuentro una corta canalita por la que puedo dirigirme hasta la misma. Ahora estoy ya en el centro de la vertical canal de descenso hacia la Portella del Siscaró. Como que la pendiente es bastante fuerte intento ir lo más cercano posible a la zona de roquedo. Poco a poco el desnivel va menguando y alcanzo un punto desde donde puedo ya ir faldeando en dirección al collado, que ya veo bastante cercano. Tras cruzar algunas zonas de rocas sueltas entro en una nueva zona herbada desde la cual, después de ascender un poco, alcanzo ya la Portella del Siscaró, a 2.550 metros de altura. Es un descenso un poco vertical y algo complicado.
Desde aquí un amplio cresterío sube hacia el Pic del Siscaró, pero yo, prácticamente sin camino, intento flanquear el mismo, siguiendo algunas trazas de senda, por zona herbada. El desnivel, al principio, es moderado. Bastante más arriba, tiende a aumentar y acabo llegando a la ladera oriental del pico al que me dirijo, en una nueva zona de cresta. Ya en la misma, giro hacia la izquierda comenzando a reseguirla. Enseguida, la hierba se convierte en roquedo. Me detengo un rato a observar de nuevo la larga cresta que va en busca de la Tossa del Cap del Siscaró, que he leído que es complicada. La parte final del cresterío tiene un poco de dificultad y tengo que emplear las manos, aunque en ningún punto encuentro problemas remarcables. Finalmente, alcanzo una zona donde el desnivel aumenta aún más y ya tengo la cima muy cercana. Después de unos veinticinco minutos desde que dejara el collado precedente alcanzo la cima del Pic del Siscaró (2.637 mts.), que conforma una estupenda atalaya a todos lados. Desde la cima del Pic de la Tossa de Juclar he empleado casi una hora hasta la misma.
Vistas desde la cima del Pic del Siscaró
Después comienzo el descenso definitivo, pero hacia el otro costado, buscando otra vez la Portella del Siscaró. El descenso es, de nuevo, bastante complicado, pero con paciencia y cuidado, ahora ya me conozco bastante bien el recorrido, acabo llegando de nuevo al collado. Desde la Portella del Siscaró, totalmente hacia la izquierda, comienzo a reseguir un sendero marcado de nuevo con puntos amarillos que, en dirección suroeste, pasa cercano a todos los pequeños lagos, las Basses del Siscaró, que descansan valle abajo. Una vez acabo de reseguir dichas balsas, entro en una parte más pendiente por donde el Riu del Siscaró, aquí en forma de torrente, se precipita hacia el enorme llano de las Pletes del Siscaró. Ya abajo, ahora sí, paso cerca del refugio del Siscaró, una pequeña cabaña de piedra con capacidad para diez o doce personas, situada a unos 2.145 metros de alto, y, sin alcanzar el mismo, voy en busca del camino que baja hacia el Pont de la Baladosa. Desciendo de nuevo siguiendo el curso del río y, llegando al Estret de Travenc, giro hacia la izquierda, comenzando el descenso final hasta el Pont de la Baladosa, llegando al mismo después de unas seis horas de excursión. He realizado unos 1.075 metros de desnivel total. Cojo el coche y vuelvo a casa.
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